Uploaded April 2024 | Updated September 2026, 2 weeks ago
El sandwich de mortadella de Anthony Bourdain
Estas últimas semanas me volví a enganchar con la serie de TV de Anthony Bourdain: Parts Unknown. Un programa donde recorría el mundo viajando, comiendo y reflexionando con sobre la realidad de los países que visitaba con sus propios habitantes -sus vidas, sus historias-. Decir que era el típico programa de viajes y gastronomía sería quedarse corto. Era (es) una referencia ineludible para todos los que nos gusta comer y viajar, pero que también buscamos algo más allá de la comida. Los que creemos que la comida es, en realidad, una excusa para hablar de otras cosas.
Bourdain ya no está, pero dejó un grandísimo legado. Este era uno de sus sandwichs favoritos, o eso cuenta la historia. ¿Cómo puede ser que un cocinero mundialmente reconocido pondere, entre todas las comidas que habrá probado viajando por el mundo, un sandwich de mortadella con queso? La razón es simple. Para él la comida simple, callejera, muchas veces es la mejor. Supuestamente lo probó en un barcito en el capítulo que vistió San Pablo, Brasil. A esta altura, y después de unos cuantos años, ese capítulo ya no se encuentra fácil en internet y, para mí, quedó como una especie de mito. Poruqe lo importante, como en sus programas, está en otro lado.
El sandwich de mortadella de Anthony Bourdain
Estas últimas semanas me volví a enganchar con la serie de TV de Anthony Bourdain: Parts Unknown. Un programa donde recorría el mundo viajando, comiendo y reflexionando con sobre la realidad de los países que visitaba con sus propios habitantes -sus vidas, sus historias-. Decir que era el típico programa de viajes y gastronomía sería quedarse corto. Era (es) una referencia ineludible para todos los que nos gusta comer y viajar, pero que también buscamos algo más allá de la comida. Los que creemos que la comida es, en realidad, una excusa para hablar de otras cosas.
Bourdain ya no está, pero dejó un grandísimo legado. Este era uno de sus sandwichs favoritos, o eso cuenta la historia. ¿Cómo puede ser que un cocinero mundialmente reconocido pondere, entre todas las comidas que habrá probado viajando por el mundo, un sandwich de mortadella con queso? La razón es simple. Para él la comida simple, callejera, muchas veces es la mejor. Supuestamente lo probó en un barcito en el capítulo que vistió San Pablo, Brasil. A esta altura, y después de unos cuantos años, ese capítulo ya no se encuentra fácil en internet y, para mí, quedó como una especie de mito. Poruqe lo importante, como en sus programas, está en otro lado.
