Uploaded June 2026 | Updated September 2026, 54 minutes ago
Tío (Juan Soto Ivars), me has producido siempre algo de rechazo, aunque te escucho, precisamente (el rechazo) por ese cinismo (y creo que desencanto) que tú mismo mencionas (24:30). Pero me he sentido muy identificado con tu reflexión sobre el poder, sobre lo que has dicho de que se trata de gente vacía por dentro que persigue el poder porque no se ve capaz del trato de igual a igual, horizontal, “en el estrato de la igualdad”, como dices, con otros seres humanos (22:58).
También me ha parecido inteligente tu reflexión sobre el supuesto amor en abstracto de los revolucionarios: amar a la humanidad en general, al pueblo, pero luego ser un canalla con el de al lado (16:10).
Y la importancia (21:16) de las personas concretas en los momentos duros. “Las categorías y las ideas no te salvan”. Efectivamente. Veo mucha similitud con esas reflexiones de Agustín García Calvo sobre las ideas y su rechazo a ellas. Las ideas no existen. El futuro al que apelan los supuestos revolucionarios, tampoco. Pero las personas sí existimos, y también el momento presente. Y lo último: decía Platón en la Republica, en su famosa alegoría de la caverna, que debíamos obligar a los sabios a gobernar, a pesar de que el sabio siempre va a tratar de huir del poder. Ala, gracias y un saludo.
Se me olvidaba: no tiene por qué quedarnos solo el cinismo. Es muy cutre creer que por haber vivido cuatro experiencias negativas siendo, como somos, muy jóvenes, tengamos que renunciar a hacer las cosas bien, con todo lo que ello implica y que solo nos quede el papel de viejuno despotricador, irónico y amargado a los cuarenta. Nos queda mucho, tío
Tío (Juan Soto Ivars), me has producido siempre algo de rechazo, aunque te escucho, precisamente (el rechazo) por ese cinismo (y creo que desencanto) que tú mismo mencionas (24:30). Pero me he sentido muy identificado con tu reflexión sobre el poder, sobre lo que has dicho de que se trata de gente vacía por dentro que persigue el poder porque no se ve capaz del trato de igual a igual, horizontal, “en el estrato de la igualdad”, como dices, con otros seres humanos (22:58).
También me ha parecido inteligente tu reflexión sobre el supuesto amor en abstracto de los revolucionarios: amar a la humanidad en general, al pueblo, pero luego ser un canalla con el de al lado (16:10).
Y la importancia (21:16) de las personas concretas en los momentos duros. “Las categorías y las ideas no te salvan”. Efectivamente. Veo mucha similitud con esas reflexiones de Agustín García Calvo sobre las ideas y su rechazo a ellas. Las ideas no existen. El futuro al que apelan los supuestos revolucionarios, tampoco. Pero las personas sí existimos, y también el momento presente. Y lo último: decía Platón en la Republica, en su famosa alegoría de la caverna, que debíamos obligar a los sabios a gobernar, a pesar de que el sabio siempre va a tratar de huir del poder. Ala, gracias y un saludo.
Se me olvidaba: no tiene por qué quedarnos solo el cinismo. Es muy cutre creer que por haber vivido cuatro experiencias negativas siendo, como somos, muy jóvenes, tengamos que renunciar a hacer las cosas bien, con todo lo que ello implica y que solo nos quede el papel de viejuno despotricador, irónico y amargado a los cuarenta. Nos queda mucho, tío










