Uploaded August 2021 | Updated September 2026, 2 weeks ago
Das Triadische Ballet (Ballet Triádico) pieza creada por Oskar Schlemmer, estrenada en 1922; se convirtió en símbolo de la reforma de la danza y de la escenografía teatral.
Inspirada en el constructivismo ruso, se trata en realidad de una anti-danza, una especie de “constructivismo coreográfico”. Su nombre “triádico” refiere a las 3 partes en que se divide la obra, y a los 3 bailarines que la desarrollan; 3 bailarines, 2 hombres y 1 mujer, realizan 12 bailes en forma alterna.
Los figurines de Schlemmer, componen juegos visuales de formas geométricas y los colores básicos.
Se trata de estructuras arquitectónicas ambulantes cuyas morfologías y materiales de confección limitan deliberadamente la posibilidad de movimiento de los bailarines. Además, las máscaras que llevan los transforman en personajes anónimos, produciendo la abstracción del individuo.
De esta manera los figurines determinan el espacio y crean la arquitectura, al mismo tiempo que dominan la actuación, dejando a un lado el cuerpo humano y sus movimientos como fuente de expresión.
En cuanto a la estructura de la pieza, la 1ra parte se desarrolla sobre un escenario de color amarillo y es de tipo cómico–burlesco, mientras que la 2da, la “serie rosa”, presenta un ambiente festivo-ceremonial, y la última se desarrolla de forma místico-fantástica delante de un espacio totalmente negro.
Exponente dionisiaco para la Bauhaus.
Das Triadische Ballet (Ballet Triádico) pieza creada por Oskar Schlemmer, estrenada en 1922; se convirtió en símbolo de la reforma de la danza y de la escenografía teatral.
Inspirada en el constructivismo ruso, se trata en realidad de una anti-danza, una especie de “constructivismo coreográfico”. Su nombre “triádico” refiere a las 3 partes en que se divide la obra, y a los 3 bailarines que la desarrollan; 3 bailarines, 2 hombres y 1 mujer, realizan 12 bailes en forma alterna.
Los figurines de Schlemmer, componen juegos visuales de formas geométricas y los colores básicos.
Se trata de estructuras arquitectónicas ambulantes cuyas morfologías y materiales de confección limitan deliberadamente la posibilidad de movimiento de los bailarines. Además, las máscaras que llevan los transforman en personajes anónimos, produciendo la abstracción del individuo.
De esta manera los figurines determinan el espacio y crean la arquitectura, al mismo tiempo que dominan la actuación, dejando a un lado el cuerpo humano y sus movimientos como fuente de expresión.
En cuanto a la estructura de la pieza, la 1ra parte se desarrolla sobre un escenario de color amarillo y es de tipo cómico–burlesco, mientras que la 2da, la “serie rosa”, presenta un ambiente festivo-ceremonial, y la última se desarrolla de forma místico-fantástica delante de un espacio totalmente negro.
Exponente dionisiaco para la Bauhaus.







