Ingeniería En diseño y Programación Digital
TRAJE UN DEMONIO A CASA
updated 2 months ago
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inquietantes cobran vida.
Antes de comenzar, quiero pedirles algo. Si están escuchando este podcast de noche,
con las luces apagadas y los audífonos puestos, prepárense porque la historia de hoy no
es una simple leyenda.
Lo que van a escuchar ocurrió en un pequeño pueblo minero de Bolivia. Un lugar donde
los trabajadores pasaban gran parte de sus vidas bajo tierra, entre túneles oscuros y
galerías interminables.
Comienza un sonido ambiente nocturno muy sutil. Viento frío rozando
las rendijas de una ventana. De fondo, un reloj de péndulo marca los segundos con
un eco profundo y monótono (Tic... Tac... Tic... Tac...). La atmósfera debe
sentirse limpia pero opresiva.
Suspenso, Terror Tecnológico,
Psicológico
Sean bienvenidos una vez más a este espacio donde exploramos las leyendas más inquietantes,
los relatos más escalofriantes y aquellos misterios que han sobrevivido al paso del tiempo.
Esta noche viajaremos hasta Bolivia, una tierra llena de cultura, tradiciones y creencias
ancestrales.
Pero también una tierra donde existen historias que todavía provocan miedo cuando son contadas
alrededor de una fogata o durante una fría noche en el campo.
La leyenda de hoy ha sido transmitida durante generaciones.
Muchos la consideran simplemente un cuento para asustar a los niños.
Otros aseguran que es completamente real.
Y algunos incluso afirman haber escuchado su voz.
Estamos hablando del Lari Lari.
Hoy quiero compartir una experiencia real que viví hace algunos años, pero cada
detalle permanece grabado en mi memoria, cada vez que recuerdo lo ocurrido, la
sensación de miedo vuelve como si todo hubiera sucedido ayer.
Buenas noches a todos los que nos escuchan en la seguridad de sus hogares... o en la soledad de una habitación a oscuras. Sean bienvenidos a una emisión especial de Crónicas de lo inexplicable.
La historia que están por escuchar hoy no es un relato de ficción escrito por un autor de novelas de terror. No es un mito antiguo deformado por los años. Lo que hoy van a oír… es una crónica de hechos reales. Una sucesión de eventos reales que marcaron la vida de una familia entera. Una verdad que comenzó con un hombre fuerte, un hombre que no creía en nada, y que terminó transformándose en un legado de misterio transmitido de generación en generación.
Alguna vez en tu vida, seguro que sentiste algo raro en un lugar que se supone que era normal.
Quizás fue en un centro comercial vacío. O en un pasillo largo de un hospital a las dos de la
mañana. O en una oficina cuando ya todos se habían ido y tú eras el único que quedaba.
No paso nada. No había ningún peligro. Pero algo dentro de ti dijo: aquí hay algo mal.
No era miedo exactamente. Era más como una incomodidad. Como si ese lugar no quisiera
que estuvieras ahí. Como si el espacio mismo te estuviera diciendo que te fueras.
Siempre me consideré alguien fuerte por no expresar mis emociones, ni siquiera ante
quienes se supone debía tener confianza. Aquella mañana fue una más: desperté
temprano y desayuné lo poco que había, con el ruido constante de las discusiones de
mis hermanas y mis padres de fondo, críticas hirientes que parecían dirigidas a destruir
lo poco que quedaba de mi paciencia. En mi mente, solo pude susurrar un resignado:
«Bueno, otro día más


